Bruno: Baja ahora mismo que no quiero manchar la tapicería del coche.

Nino: ¿Y si no me bajo?

Bruno: Entonces tendré que manchar la tapicería del coche.

Vecino indignado: ¡Que pasa ahi! ¿Es que se ha vuelto loco? ¡Voy a llamar a la policía!

Bruno: ¡Eh! ¡No me pise el césped o disparo! ¡Esta es nuestra casa y hacemos lo que nos da la gana!

Vecino indignado: ¡Cuidado! No hable con él señora que es peligroso.

Bruno: ¡Eso! ¡No hable conmigo! ¡No me dirijan la palabra que me acaban de taladrar un pie y estoy muy nervioso!

Vecina desdentada: ¡Son unos cerdos degenerados! ¡Como todos los que salen por la televisión!

Bruno: ¡Cállese señora! ¡Y póngase los dientes que no se le entiende nada!

Bruno: Sal de ahí.

Nino: ¿Me vas a matar adelante de toda esta gente?

Bruno: ¿Que pasa, que te da verguenza?

Nino: No, me la suda, estoy haciendo tiempo, porque a las siete esto va a estar plagado de policías, van a ver lo loco que estás y te van a meter en la cárcel ¡Así volveremos a estar juntos!